sábado, 23 de noviembre de 2013

Nosotros vestimos la "apariencia", ellos visten la "calidad" que nosotros hemos desechado

Nosotros vestimos la "apariencia", ellos visten la "calidad" que nosotros hemos desechado

Reflexiones. “Somos lo que hacemos, somos nuestros actos”


En nuestra España, nos hemos llenado la boca de lo que es “Excelencia y Calidad”, sin embargo la evidencia nos dice que nos contradecimos.

Al principio me pareció curioso ver vestidos y calzados a los malawianos con nuestra ropa y zapatos, la de los occidentales, esas que dejamos a la puerta de casa, la que llevamos a las iglesias, a Cáritas, la que donamos a los necesitados en las campañas de recogida de ropa.

 Ahora les reconozco su inteligencia. Ahora ellos se visten de ropas confeccionadas correctamente, realizada con materiales nobles de primera calidad, por pulcros sastres y costureras, con calidad, desde el botón hasta el último pespunte. Los zapatos que llevan son zapatos de piel, cosidos a mano, con doble piel, verdaderas artesanías, cómodos, de hormas españolas o italianas, preciosos. Esos zapatos que desechamos por estar “pasados de moda”.

Miro atrás y recuerdo mi España del invierno del 2012, vestidos a “la última” con ropa sintética y zapatos 100% sintéticos, importados de “Asia”.

Nosotros vestimos la "apariencia", ellos visten la "calidad" que nosotros hemos desechado
Los “occidentales”, los que nos llamamos el “primer mundo”, vestimos la apariencia, ellos “los del tercer mundo”, visten la calidad, la que hemos desechado nosotros.

Y me pregunto, ¿no iré a algún mercado de Lilongwe y terminaré comprando algún vestido que fue mío hace unos años y lo deseché porque había pasado de moda? ¿No haremos estos en los demás ámbitos de nuestra vida? ¿Es que decimos una cosa y hacemos otra? ¿No es que nos estamos equivocando en tantos y tantos aspectos en el que llamamos “primer mundo”?

Nosotros vestimos la "apariencia", ellos visten la "calidad" que nosotros hemos desechado